5. Evitar que le salgan bolitas a la ropa

Crédito: Difundir.org

Seguramente a ti también te da mucha rabia que los jerseys y algunas otras prendas se llenen de bolitas después de usarlas unas cuantas veces. A pesar de que esto no sucede con toda la ropa, sabemos que hay ciertos tejidos que son más susceptibles de llenarse de bolitas con facilidad, como la lana o las prendas que mezclan demasiados tejidos. Partiendo de aquí, bastará con que antes de estrenar prendas de estas características las metas en una bolsa de plástico hermética y la guardes en el congelador hasta que se congele por completo. Una vez que la saques y se descongele, podrás empezar a usarla sin miedo a que se estropee.

6. Quitar malos olores

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Si tienes algo que, por lo que sea, ha agarrado mal olor, existe una manera muy sencilla de lograr desprenderte de él. Es tan fácil como meterlo durante unas horas (o incluso un día completo) en el congelador. Aunque pueda parecer una tontería, resulta tremendamente efectivo ya que el frío consigue neutralizar los olores desagradables. Este truco es especialmente útil con los zapatos. Si sufres de olor de pies y este se queda inevitablemente en tus zapatos, te sorprenderá ver que tras pasar por el congelador este desaparece.

7. Despegar fotos

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Aunque a día de hoy no es tan habitual enfrentarse al problema de las fotos que se pegan entre sí, ya que ahora las solemos almacenar de manera digital, no está de más conocer este truco por si acaso. Cuando dos fotografías se quedan pegadas entre sí, es mejor que no intentes separarlas directamente, para que no se estropeen. Lo mejor es meterlas en el congelador durante unas horas para poder despegarlas con facilidad. Para que las fotos no se estropeen por culpa de la humedad, lo mejor es meterlas en una bolsita.

8. Despegar chicle de la ropa o los zapatos

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Es cierto que este no es un problema al que nos enfrentemos habitualmente. ¡Y menos mal! Sin embargo, todos sabemos lo desagradable que es eso de pisar un chicle y que se nos quede pegado al zapato, o sentarnos sin querer sobre uno y llevárnoslo de ‘adorno’ pegado en los pantalones, ¿verdad? Pero no solo es que sea desagradable, sino que además son difíciles de eliminar. Sin embargo, el congelador puede volver a "salvarnos la vida" en esta ocasión. Bastará con que metas la prenda o el zapato dentro de una bolsa de plástico hermética durante unas horas, y después podrás retirar el chicle con facilidad gracias al efecto del frío.

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