Realizar el aseo de la casa es una actividad que generalmente la gran parte de la gente realiza todos los días, pues inevitablemente hay muchos artículos que con su uso diario se manchan constantemente y que requieren de un poco de limpieza, ya sea para evitar su deterioro o para que puedan ser reutilizados de la forma más higiénica posible. La vajilla de trastes contiene varios de los utensilios de mayor uso diario, los cuales requieren de un meticuloso aseo constante para evitar enfermedades.

Aunque algunos usan el jabón de lavar los platos para otras cosas, se trata de uno de esos productos que la mayoría solemos tener encasillados para el fin con el que fueron creados. Pero estos prácticos usos alternativos seguramente volverán al jabón lavavajillas en uno de tus artículos de limpieza preferidos.

Ya sea que quieras sacarle brillo a tus joyas preferidas, te quieras deshacer de las manchas más difíciles o de una plaga, con estos trucos descubrirás que el jabón lavavajillas es un producto al que le puedes sacar mucho más partido de lo que creías. Y aunque alguna vez ya hayas escuchado hablar de alguno de estos trucos pero nunca los has probado, te recomendamos los pongas en práctica, seguramente los resultados te sorprenderán.

1. Detergente de emergencia

Si no cuentas con ni una prenda limpia para usar al día siguiente, evita ir a trabajar con la camisa sucia. Basta con que pongas unas gotas de jabón en dos tazas de agua y echarlas dentro de la lavadora.

2. Burbujas hechas en casa

Estas se pueden volver en un pasatiempo favorito de los más pequeñines de la casa, sólo necesitas echar unas cuantas gotas de jabón para lavar los platos en un recipiente de plástico con agua y agitarlo. Puedes improvisar una pequeña varita para que soplen por ella y puedan crear las burbujas con un trozo de alambre y redondeando uno de los extremos del mismo.

3. Deshazte de las manchas de vino tinto

Añade una cucharada pequeña de lavavajillas en un recipiente con agua oxigenada. Después aplica la mezcla sobre la mancha con una esponja y empápala bien. Espera un rato a que la mezcla actúe y, después de un tiempo, enjuaga con agua fría.

4. Elimina las manchas de grasa

Pon un par de gotas sobre el tejido manchado un frota con un cepillo de dientes. Después lava la prenda con agua caliente y la mancha desaparecerá tras unas cuantas talladas.