Catalepsia, Creepypasta

Experiencia con la Catalepsia, estuve enterrado vivo

Filósofox
FilosofoxTerror 27/10/2020 177 visitas Reportar

Encontré en el sótano de mi casa un viejo diario que marca la fecha de 1893, el sótano está lleno de diversas cosas interesantes.

En ese diario se encontraba un nombre un tanto extraño, Rudolf Jenkins, según era el hombre protagonista de un suceso, pero no encontré más información sobre este suceso.

8 noviembre, 1893, tuve un día de trabajo bastante pesado, me encontraba bastante agotado, quería regresar a casa para poder bañarme, cenar y dormir, eso es lo único que deseaba.

Llegué a casa, hice lo que tenía en mente, me bañé, cené y me fui a dormir, eran las 10 de la noche y ya me encontraba en cama, estaba cayendo de sueño.

Pasó la noche, pero al intentar levantarme no podía, no lograba moverme, recordé que esa experiencia la había tenido en mi infancia, era la parálisis del sueño o más que todo, se me subió el muerto, decidí quedarme dormido de nuevo, pero las cosas cambiaron al tratar de levantarme de nuevo..

Parte 1

Crédito: horrordna

Me parece bastante extraño que al despertar siga de la misma manera, se supone que esto debe de durar unos minutos, pero no fue así, no lograba levantarme de la cama. Pasaban las horas, pero no lograba, escuché que alguien estaba subiendo las escaleras, era mi esposa, ella vio que no lograba despertarme, yo no podía abrir los ojos, estaba completamente inmóvil. No lograba moverme, no lograba hablar ni ver, pero podía escuchar. Escuché a mis hijos llorar, pero posteriormente sentí demasiado miedo cuando unos hombres me llevaron y me cargaron en una carroza, trataban de reanimarme, pero no era posible. Las cosas empeoraron, me llevaron a un lugar frío, me colocaron unos metales en el pecho, sentía agujas en mi cuerpo... dejé de sentir todo, sentía que todo se iba poco a poco. Escuché algo que me dejó paralizado… “no pudimos hacer nada, su marido ha fallecido”.

Parte 2

Crédito: bocadoinferno

No había fallecido, pero no lograba reaccionar, no sé qué sucedía, estaba desesperado, sentía muchas emociones en mi mente, mi esposa se estaba despidiendo, decía que me amaba y que nunca me olvidaría... se marcharon. Logré escuchar donde me trasladaban a otro lugar, era un lugar bastante frío, parecía un congelador. Estuve por horas encerrado, era un lugar muy frío y silencioso. Sentí donde me colocaban una bata, me recostaron sobre una especie de metal. Muchos pensamientos llegaron a mi mente, pensaba en que me iban a sustituir rápidamente, mis hijos me olvidarían, pensé muchas cosas. Llegó el momento, había mucha gente, estaba encerrado sin poder decir nada, mis amigos estaban presente y mi madre no paraba de llorar, todos se acercaron a despedirse de mí, palabras de condolencia. Cerraron la ceremonia, cerraron el ataúd y lo bajaban poco a poco, ya no había nada que hacer.

Parte 3

Crédito: wildomarconnected

En el pueblo era de costumbre colocar campanas junto con las tumbas, eran colocadas con una cuerda por si la persona lograba estar viva, se la tocaría para ser desenterrada de inmediato. Siempre pensé que eran tonterías, yo mencioné con anterioridad a mis amigos y esposa que no quería ninguna campana, sólo quería fallecer dignamente. Saben... ahora me arrepiento, escuché caer la tierra por arriba, todo estaba oscuro, era todo inútil tratar de salir, ya no se escuchaba nada, el aire estaba pesado, no lograba hacer ningún movimiento, pero sucedió algo increíble, bastante increíble la verdad.

Parte 4

Crédito: hermoments

Logré despertar de ese trágico momento, logré levantarme que hasta golpe la cabeza con la parte de arriba del ataúd me sentía contento en el momento, pero por otra parte estaba enterrado vivo. Empecé a rasguñar, empecé a gritar para pedir ayuda, ya no tenía aire, pero sucedió algo extraño, giré a mi derecha, estaba la campana ahí, no saben lo emocionado que me sentía, decidí moverla lo más rápido posible... minutos después escuché unas voces por arriba, empecé a escuchar las palas y posteriormente llegaron hasta mi ataúd, abrí desesperadamente, estaba cubierto de tierra, los hombres me empezaron a ver extrañamente, estaban un poco confusos.