El baño quizás sea la parte de la casa que más respeto nos merece. Sea por la cultura, o las tradiciones, pero, tanto como el baño, como el acto de entrar en él y saciar nuestras nececidades, son dignos de nuestro respeto. 

 

Hasta hace algún tiempo, esto era aun más estricto, tanto que no era normal ver en la televisón abierta que las perrsonas hablaran del acto de "ir al baño". Llegaba hasta a ser vergonzoso que alguien manifestara en público o frenete a personas extrañas su ganas de hacer pipí, ya no digamos popó. 

 

Sin embargo, gracias a todos los cielos hoy esto ya dejó de ser tabú, pues lo consideramos nada más y nada menos como lo que es, un acto muy normal y muy natural, y uno  de lso actos escenciales para continuar con buena salud y vida. Ahora bien, muchas personas exceden los límites antes mencionados, y más bien parecen tener una fijación con el cuarto de baño y el acto mismo de acudir, a él. Tanto que hacen cada ocurrencia, que yo nunca antes había visto en un baño. Cosas chistosas, sí, pero no dejan de seer raras. 

 

1. Nunca sentiría mis manos totalmente limpias después de lavármelas ahí...

2. Cuando veas que tu marido va muy seguido al baño, estaría bien que le dieras una checada

3. Ahí se trata de llenar la corneta... y luego vaciarla en otra... ¿o cómo era?

4. Hay que ser específicos, señores