5. Entrar a la habitación llevando a la novia en brazos.

Es una tradición pero la verdad es que ya a muchas parejas se les olvida porque solo quieren llegar a la cama a acostarse.

6. Habrá mucha energía para amarse toda la noche.

Eso de que llegan sobrios y sin cansancio a la noche de bodas solo pasa en las películas, es más probable que ya estén enfadados de toda la fiesta, la gente y los preparativos para la boda que hicieron durante meses.

7. No hay resaca al día siguiente.

Y van tan contentos a disfrutar de su luna de miel en la playa, ¡mentira! Seguramente se levantarán con cruda, dolor de cabeza y muy cansados como para correr de la mano hacia la playa.

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