Ser un padre sobreprotector no ayudará a tu hijo en su vida una vez que tú no puedas estar con él todo el tiempo.

La crianza de los hijos es la orientación de los padres a incidir en la supervivencia, el bienestar y el aprendizaje de los hijos, la cual puede ser analizada desde sus características, desde las condiciones en que se desenvuelve, así como desde sus implicaciones.

La crianza de los hijos es muy importante ya que ayuda a tener un mejor desempeño eso quiere decir, mejor desempeño en la escuela, trabajo, universidad, además nos ayuda a ser ejemplares y educados con las demás personas, los padres hacen muy bien en tenernos en cuenta y tener más confianza a sus hijos, en fin, la crianza a hacia nuestros hijos es algo primordial. Entre las estrategias de regulación del comportamiento de los hijos se destacan la comunicación, con un ejercicio inductivo en la orientación del comportamiento de los hijos así como una expresión afectiva sincera.

La sobreprotección, o conocida también como crianza helicóptero, es donde los padres están constantemente involucrados, interrumpiendo la habilidad del niño para funcionar por su cuenta.

La relación de quienes se preocupan excesivamente por sus hijos llega a ser tóxica y muy limitante, pues los padres quieren resolverles todos los problemas a los hijos, “sobrevolando” a sus hijos, listos para una operación de rescate al menor signo de peligro.

Una crianza sobreprotectora puede llevar a un desarrollo perjudicial en los niños, y generarles más problemas que beneficios una vez que deban hacer su vida en el mundo allá afuera.

1. La perfección no existe.

Crédito: Conexión Vida.

Muchos padres se dejan llevar por lo que otros padres dicen, o por las miles de cosas que les tratan de vender, sin embargo, la perfección no existe, y los niños no necesitan serlo para ser felices.

2. Errores y aprendizaje.

Crédito: El Diario NY.

Resolverles sus problemas, corregir sus errores o hacer las cosas por ellos para evitarles conflictos, solo les traerá más problemas a largo plazo, pues no podrán aprender por sí mismos a pensar, resolver y actuar en consecuencia de sus actor. Al resolver sus problemas, solo te convertirás en el mayor de sus problemas.

3. Dejarlos tomar decisiones.

Crédito: Desde La Fe.

Para lograr que entiendan la responsabilidad, es necesario que aprendan a tomar sus propias decisiones, y para esto se pueden aprovechar múltiples situaciones cotidianas que los ayudarán a pensar, encontrar soluciones, alternativas y también, lidiar con las consecuencias de sus elecciones.

4. Confía en sus talentos y habilidades.

Crédito: Madrid Salud.

Los niños solos demuestran su capacidad para dar pequeños pasos e ir avanzando; caminar, dejar el pañal, aprender a atarse los zapatos, etc. Ellos quieren aprender y progresar, así que si el propio padre se convierte en un obstáculo al no confiar en sus capacidades, no le esperará nada bueno al crecer.