Fomentar la disciplina en los niños puede ser complicado, pero aquí te mostramos algunas claves para hacerlo con éxito.

La disciplina es la observancia de las reglas de conducta y funcionamiento interno establecidas jerárquicamente por una organización para sus miembros, así como la sanción de las inobservancias. Presupone que las autoridades de dicha organización poseen una facultad disciplinaria, que les permite establecer normas, investigar infracciones y sancionarlas en caso de corresponder, y que los miembros de la misma tienen el deber de obedecer. Las normas que establecen las reglas de conducta, las sanciones y el procedimiento sancionatorio integran el derecho disciplinario.

La disciplina significa instruir a una persona a tener un determinado código de conducta u orden. En el campo del desarrollo del niño, la disciplina se refiere a los métodos de formación del carácter y de la enseñanza de auto-control y de un comportamiento aceptable, por ejemplo, enseñar a un niño a lavarse bien sus manos antes de las comidas. Aquí, lavarse las manos antes de las comidas es un patrón particular de comportamiento, y el niño está siendo disciplinado para adoptar ese patrón.

Enseñar disciplina es algo que muchos padres encuentran complicado, sin embargo, existen ciertas claves que harán mucho más sencillo el fomentar la disciplina a los niños dese temprana edad. El proceso es largo y no es sencillo, además de que pueden presentarse errores, pero con paciencia y constancia, al final podrá alcanzarse una correcta disciplina que será invaluable para el desarrollo de los niños.

1. Ser equitativos.

Crédito: Hacer Familia.

La equidad es clave para poder infundir y pedir respeto; al tratar a los niños como iguales y no como inferiores, pues esto hará que ellos tengan mayor disposición para ayudar y contribuir a lo que se les pida. La disciplina debe ser impartida con respeto y no como si se tratara de sumisión.

2. Prudencia.

Esta virtud será tu mejor aliada mientras fomentas la disciplina en tu hijo, pues a la par de la paciencia, te ayudará a evitar los castigos excesivos o intransigentes. Debes tener muy claro por qué estás impartiendo disciplina, para que tus acciones no sean exageradas y puedan entenderse como maltrato o autoritarismo, además de que esto solo provocará que la próxima vez el niño se predisponga.

3. Permitir.

La disciplina también consiste en permitir que todos los miembros de la familia participen en todo, y que cada uno tenga los mismos derechos para expresarse con libertad. Es importante que permitas que tus hijos puedan opinar y externar lo que piensan sobre tus propias disposiciones; esto no significa que te lleven la contraria, simplemente será un canal de comunicación para tener su opinión en consideración y así alimentar la confianza en que todos son escuchados.

4. Espacio.

Crédito: Etapa Infantil.

La libertad individual es parte de la disciplina, ya que puede dar beneficios cuando los padres negocien con los hijos más adelante. Es decir, el niño, al saber que puede ser libre en su propio espacio personal para actuar, casi sin darse cuenta podrá aceptar las moderaciones y medidas disciplinarias por ese mismo beneficio.