Establecer una conexión emocional con tu hijo adolescente es muy importante para esta etapa de su vida.

La adolescencia es un periodo de desarrollo biológico, psicológico, sexual y social inmediatamente posterior a la niñez y que comienza con la pubertad. Es un periodo vital entre la pubertad y la edad adulta, su rango de duración varía según las diferentes fuentes y opiniones médicas, científicas y psicológicas, generalmente se enmarca su inicio entre los 14 y 17 años, y su finalización a los 21 años. La Organización Mundial de la Salud considera la adolescencia como el periodo comprendido entre los 10 y 18 años, comprendida dentro del período de la juventud plena, entre los 10 y 24 años.

La adolescencia es principalmente una época de cambios. Es la etapa que marca el proceso de transformación del niño en adulto, es un período de transición que tiene características peculiares. Se llama adolescencia, porque sus protagonistas son jóvenes que aún no son adultos pero que ya no son niños. Es una etapa de descubrimiento de la propia identidad (identidad psicológica, identidad sexual…) así como la autonomía individual.

Esta etapa adolescente puede ser especialmente difícil para los padres con los métodos de crianza, y también en su relación de padres e hijos, ya que los jóvenes pueden sentirse juzgados, inhibidos o con temor a no recibir las respuestas que necesitan o a sentirse que no son comprendidos durante esta etapa.

Entablar una sana relación entre padres e hijos, durante su adolescencia, que tenga confianza, buena comunicación y comprensión, puede ser algo imposible si no sabes cómo conectar emocionalmente con tu hijo adolescente. Recuerda cómo fue esta etapa para ti y cómo te habría gustado que tu relación fuera con tus padres; estos consejos te serán de gran ayuda para construir y reforzar la relación con tu hijo adolescente.

1. Deja que se comunique contigo.

Crédito: Ser Padres.

Hazle saber a tu hijo, con toda la honestidad, respeto y compresión, que siempre estarás ahí para escucharle; no importa el momento, y que a pesar de todas tus ocupaciones, estarás dispuesto para darle tiempo de calidad. Que tu hijo sepa que siempre tendrás disponibilidad para él y entonces tenga la confianza y comodidad de contar contigo y hablarte de todo lo que le sucede.

2. Aprende a escuchar.

Crédito: Bebés y Más.

Escúchalo sin interrumpirlo. Es importante que aprendas a callar y escuchar lo que tu hijo tiene que decir para que así tu hijo pueda expresar sus sentimientos, miedos, emociones, etc. Si comienzas por regañarlo y darle un sermón sin escuchar lo que tiene que decir, es probable que las próximas veces no se acerque a ti para hablar.

3. Enséñale de amor.

Crédito: Bebés y Más.

De la misma forma que tú te comportes, será el espejo de tu hijo, y esas mismas actitudes serán las que tendrá contigo. Si le das muestra de tu amor, cariño, comprensión y atención, él aprenderá lo mismo, logrando establecer una buena relación no solo con sus padres, también con el resto de las personas con las que se relacione.

4. Déjalo expresarse.

Crédito: Capital Mujer.

Olvídate de los interrogatorios interminables antes de que él hable; déjalo expresarse, que te cuente lo que necesita hablar contigo y después ya puedes preguntarle al respecto. Evita hacer prejuicios o hacerlo sentir mal al respecto, pues así no podrá confiar en ti después. Mantente abierto y receptivo.