5. Sí, nosotros tuvimos la culpa de algunas travesuras.

Travesuras que no admitimos en su momento.

6. Sabíamos algunos secretos...

Pero nos gustaba seguirles el juego.

7. Es un poco extraño compartir cosas de nuestra vida amorosa.

Y nunca dejará de ser tan incómodo y vergonzoso.

8. Evitamos hacerlos sentir preocupados.

Es mejor ahorrarles un poco las molestias y angustias.