9. No pasar suficiente tiempo con tus seres queridos.

El tiempo con nuestros seres queridos es finito. Haz que valga la pena. Escucha los consejos de tus padres, aprende de las historias de tus abuelos, disfruta el tiempo con tus hijos, enamora cada día a tu pareja.

10. No haber sido agradecido antes.

Esto puede ser difícil al inicio, pero al final queda claro que cada momento de esta vida -desde lo malo hasta lo maravilloso- es un regalo del que somos increíblemente afortunados de poder compartir. Hay que agradecerle a Dios por cada día de vida, a tu familia por cada momento de felicidad, a lo amigos por cada muestra de amistad brindada y a todo aquel de quien recibas algo. Y TU, ¿QUÉ LAMENTARÁS?

¿Qué opinas?

Unirse o Regístrate para comentar este contenido
Cargando...