Los agroquímicos en México, uso de productos prohibidos y consecuencias..

El problema del uso de agroquímicos genera graves consecuencias en la salud humana, animal y vegetal, ademas de contaminar mantos freáticos, suelos y aire...

Tuul Comunidad
Jamesfama009 20/08/2019 147 visitas Reportar

En la actualidad los agroquímicos se ha promovido su venta de manera irracional en nuestra sociedad. Como toda situación en el cual intereses económicos están en juego, habiendo países como en el caso de México, suelen ser “territorio de ensayo” o, directamente, plazas de comercialización de productos que están prohibidos o restringidos en las naciones desarrolladas, y sin embargo, en nuestro país se venden sin ninguna restricción de parte de las autoridades correspondientes en inspeccionar y en su caso retirar del mercado productos tóxicos y altamente mortales para quien llegara a aplicarlo a sus parcelas.

En los campos agrícolas de México se sigue aplicando 91 plaguicidas “altamente peligrosos Y tóxicos”, que están prohibidos en otros países porque su nivel de toxicidad puede producir efectos crónicos en la salud en el largo plazo, provocar daños reproductivos o mutagénicos, son posibles cancerigenos y afectan al medio ambiente. Cabe hacer mención que México es el laboratorio perfecto para ensayar productos que ni siquiera en países desarrollados ocuparían. 

Aplicación de agroquímicos en campos mexicanos.

De acuerdo a la Red de Acción sobre Plaguicidas y sus Alternativas en México (Rapam), los químicos que se venden en el mercado mexicano, se han dejado de emplear en la Unión Europea y otras naciones, debido a que también pueden ser tóxicos persistentes bioacumulables, causar intoxicación, afectar organismos acuáticos, insectos benéficos, como las abejas, e incluso contribuyen a la destrucción de la capa de ozono. La nula acción de las autoridades federales del Gobierno, no hace mucho para restringir la venta de productos, con mayor nivel de toxicidad y representa peligro a la salud humana, animal y vegetal.

Productos clasificados de acuerdo a su nivel de toxicidad.

Otro de los problemas graves que persiste en las parcelas mexicanas es que los trabajadores agrícolas, principalmente jornaleros, no usan el equipo adecuado para aplicar los químicos, pero en todo caso, para zonas con altas temperaturas donde portar un traje de “astronauta” es impensable e inútil para su propia protección personal y de salud. Que ayude a proteger su salud e integridad física, el clásico mexicano, no pasa nada, el producto esta rebajado con agua que daño puede ocasionar son sus ideas y frases que intercambian entre el jornalero y el asesor en sus aplicaciones y recomendaciones para evitar intoxicaciones y/o daños a su organismo.

Jornalero con leve equipo de protección y seguridad en la aplicación de agroquímicos.

 

En el siguiente cuadro observamos el equipo y material necesario para la protección personal y seguridad en la aplicación de los agroquímicos, como debe ser de forma adecuada, y sin poner en riesgo la salud de los trabajores agrícolas.

Imagen eliminada.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Los plaguicidas prohibidos en otros países circulan por los campos agrícolas mexicanos y se derivan de alrededor de 782 ingredientes activos, de los mas usados son Glifosatos, 2,4 -D, Atrazina, Diazinón, Diurón, Cipermetrina, Clorpirifos, Imidacloprid, Lambda - Cyhalothrin, Metamidofos, Mancozeb, Oxicloruro de cobre, Clorotalonil, Hidróxido de cuprico, y Benomil, por mencionar los mas usados,  que sirven para procesar más de 5 mil 600 formulaciones comerciales.

De los productos que ya no se venden y están fuera del mercado son Tamarón, Nuvacrón, Thiodan 35, Monarca del cual no se vende en México.

Mencionare productos como El paraquat, es un herbicida muy usado, cuya molécula la ingresó la empresa suiza Syngenta pero “no se puede vender ni en Suiza ni en la Unión Europea y está prohibido en 34 países”.

Recientemente fue nominado para incluirse en un anexo del Convenio de Rotterdam, con lo que se implementaría un mecanismo de notificación de países exportadores a importadores. Sin embargo, algunos países como Guatemala, Paraguay, India, Indonesia y Sudán se opusieron a esta recomendación de un panel de expertos; México se abstuvo. el problema es que la industria transnacional ejerce una influencia desmedida sobre las autoridades de Sagarpa (actualmente Sader) e influye en la  Cofepris ( Comisión Federal de Protección contra los Riesgos Sanitarios),  para que permitan que la población se exponga innecesariamente a plaguicidas altamente peligrosos y no se proceda a cancelarse su registro e implementar una política alternativa agroecológica”. Cabe destacar que la tibia desición de imponer restricciones a la entrada de este producto, es por las fuertes ventas que se generan al consumirse en los campos mexicanos, es bien sabido que los efectos adversos en su aplicación provoca reacciones secundarias a la salud en el corto, mediano y largo plazo, obviamente dichas autoridades ignoran ese daños colaterales en la salud de los propios agricultores. Las lista de agroquímicos prohibidos en otros países, pero autorizados en México es basta. Algunos ejemplos, referidos por Rapam, son: la atrazina está prohibida en 30 países; el azinfos metílico en 36; el benomilo en 32; el captafol en 61; el carbarilo en 32; el carbofuran en 38; el carbosulfán en 31; el cloropicrina en 33; en diclorvos en 30 y el dicofol en 36; el disulfuton en 37; el fosfamidón en 46; el metidatión en 34; el monocrotofós en 56; el paratión metílico en 25 y el pentaclorofenol en 57.

Diversidad de productos agroquímicos con distinta fomulación activa.

El Bromuro de metilo, que se usa como fumigante de suelos en pre-siembra y granos almacenados y que la FAO señala es un “reconocido destructor de la capa de ozono”, que se aplica en el cultivo de la fresa, este año deberá dejar de usarse en México, de acuerdo con el 

Protocolo de Montreal. Sin embargo, sigue aplicándose en el campo mexicano a pesar de ser prohibido en muchos países del mundo por sus efectos negativos.

El Rapam indica que el lindano, cuyo registro debe cancelarse por estar en la lista del Convenio de Estocolmo, aún aparece en página Cofepris y el endosulfán se encuentra en una situación similar, al estar en el Convenio Estocolmo. En este último caso Cofepris no autoriza importaciones desde enero 2013 y hay dos años de gracia para acabar inventarios. Otro agroquímico es el pentaclorofenole, el cual se usa para la conservación de la madera y acaba de entrar a convenio de Estocolmo por ser un producto tóxico persistente bioacumulable.

En México se maquila, pero “tiene los días contados”, ya que en este caso el gobierno de México no se opuso a la recomendación de comité de expertos, puntualizó . La negligencia en las autoridades es evidente, y esto es debido a la presión que la misma transnacional genera para que se permita su venta en México, sin problema alguno, existe un plazo de cinco años para el retiro de dicha sustancia, que puede renovarse hasta diez,; pero México debería empezar ya a cancelar su registro y no prolongar su uso, sino restringirlo inemediatamente y hacer un estudio a fondo, ya que en su proceso de fabricación puede estar contaminado por dioxinas, otro compuesto orgánico persistente, que se bioacumula en la cadena alimenticia, como en la leche materna y es altamente cancerigeno.

En el caso del endosulfan se supone que a partir de este año ya no debe usarse. Mientras que el lindano (que se usaba contra piojos) y el dicofol están siendo analizados por un comité de expertos.

El problema es que las autoridades no informan de estas decisiones internacionales y ni los productores ni los consumidores se enteran porque en el DDT dejó de usarse o qué pasa con el lindano o el endosulfan, y si alguien lo ofrece en el mercado lo compran sin conocimiento de sus efectos, incluso hay un probable potencial de generar un mercado negro.

Un estudio de la Secretaría de Salud se señala que “de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, en los países en desarrollo, incluido nuestro país, los plaguicidas causan un millón de casos de intoxicación y cerca de 20,000 muertes anualmente (OMS, 1990). En México, donde gran parte de la población está involucrada con el sector agrícola, no se cuenta con un programa de vigilancia epidemiológica de intoxicación aguda por agroquímicos. Adicionalmente, los proveedores de la salud, generalmente, desconocen aspectos relativos a las intoxicaciones por agroquímicos”.

Pero de acuerdo con Rapam cuando se hizo este reporte sólo se registraban los casos más severos ingresados a los hospitales y hay un gran sub-registro de los casos reales no reportados. Además, agrega, el 99 por ciento de los casos de intoxicación ocurre en los países en desarrollo.

La guía de colores advierte del nivel de toxicidad, riesgo y manejo del producto, para que el productor agrícola este sabedor, consiente y tome las debidas medidas de precaución en su aplicación.

Para concluir otro de los problemas que se ocasionan es la generación de residuos al ambiente como es los envases de plástico, garrafas,envases de polietileno, que terminan siendo desechados de manera irresponsable en los propios terrenos de labor, contaminando suelos, agua, y que tardan muchos años en degradarse en el ambiente, deberían entre empresas, distribuidores, y vendedores de agroquímicos incentivar un programa de recuperación y reciclaje de envases, para reducir la contaminación que se produce una vez que el producto y contenido han sido aplicados a los cultivos, de otra manera será díficil que los mismo agricultores lo hagan y sobre todo dejen de tirar basura al ambiente.

Etiquetas de colores sobre advertencia del nivel de toxicidad en los agroquímicos.

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