Satira Politica
matudea 0 puntos 05/07/2016 2 visitas Reportar

El título de este artículo hace referencia ante las múltiples muestras de estupidez, de verdadera enajenación humana ante el deslumbre del dinero, los reflectores, el ser el centro de los medios masivos de comunicación en deportes  y las, ciertamente, extraordinarias habilidades atléticas que poseen los deportistas de élite a nivel internacional En concreto, me refiero a todo lo que pasó en torno al simple cambio de equipo del basquetbolista estadounidense Kevin Durandt, quien renunció a su anterior equipo, el Thunder de Oklahoma, para prestar sus servicios la siguiente temporada a los subcampeones dela NBA, los Golden State Warriors.

Fui triste testigo de un zoquete que rompe su (seguramente) costosa camiseta con el número y el nombre de Durandt a la espalda, repitiendo como lo que es, un enajenado mental, que su camiseta, por el simple hecho del cambio de equipo de su ídolo, persona totalmente libre y que sigue sus intereses profesionales y económicos (no como en México con sus futbolistas), quedó hecha trizas al tiempo que decía que era “basura”.

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1. La Enajenación Humana Ante los Medios

El título de este artículo hace referencia ante las múltiples muestras de estupidez, de verdadera enajenación humana ante el deslumbre del dinero, los reflectores, el ser el centro de los medios masivos de comunicación en deportes y las, ciertamente, extraordinarias habilidades atléticas que poseen los deportistas de élite a nivel internacional. En concreto, me refiero a todo lo que pasó en torno al simple cambio de equipo del basquetbolista estadounidense Kevin Durandt, quien renunció a su anterior equipo, el Thunder de Oklahoma, para prestar sus servicios la siguiente temporada a los subcampeones dela NBA, los Golden State Warriors. Fui triste testigo de un zoquete que rompe su (seguramente) costosa camiseta con el número y el nombre de Durandt a la espalda, repitiendo como lo que es, un enajenado mental, que su camiseta, por el simple hecho del cambio de equipo de su ídolo, persona totalmente libre y que sigue sus intereses profesionales y económicos (no como en México con sus futbolistas), quedó hecha trizas al tiempo que decía que era “basura”.

2. La Enajenación Humana Ante los Medios

Otro caso es el de un tipo que tira su camiseta con el nombre de su ídolo a una pequeña parrilla casera de ladrillo; la última, que me dejó con una buena perspectiva de lo imbécil que es la mayor parte de la humanidad desde temprana edad es la de un niño como de 5 o 6 años máximo cuyo padre le comenta que Durandt ya no jugará más con Oklahoma, y que la razón era que ya había firmado con otro equipo, el resultado fue un infante chillando como Magdalena luego de la muerte de Jesucristo.

3. La Enajenación Humana Ante los Medios

Lo anterior deja bien en claro que todos los humanos desean ser algo más que un simple número, estadística o parte diminuta de un ensamble gigantesco que los sume en el anonimato; lo triste y problemático radica en que muy pocos tienen lo necesario o bien la voluntad inquebrantable, la disciplina y el coraje para volver extraordinario lo ordinario, al resto sólo le queda mostrarse más estúpida que el vecino, lo cual, por irónico que parezca, es todo un reto dada la cantidad de idiotas que salen por las actuales redes de comunicación en Internet; lamentablemente, también ello demuestra que, co0mo dijo alguna vez Albert Einstein, la estupidez humana es ciertamente infinita.

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