Dentro de este sarcófago se encontró algo realmente desconocido, una fuerza capaz de matar sin siquiera darnos cuenta, ¿qué encontraron en el sarcófago?
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Filósofox 5566 puntos 10/04/2019 5609 visitas Reportar

La catedral metropolitana de México guarda un tenebroso secreto que ha permanecido guardado durante siglos dentro de un sarcófago de mármol blanco, ¿hay alguien ahí enterrado? ¿qué nos ocultan y para qué es aquella cosa espantosa que llenó de terror a las personas?, en 1629 fue descubierto este espantoso sarcófago y hoy veremos su historia.
La primera catedral se construyó en 1521 por ordenes de Hernán Cortez, esta fue edificada sobre el templo azteca del dios Huitzilopochtli, años más tarde, en 1536, conforme la colonia iba creciendo y los indígenas crecían en proporción, nació la necesidad de ampliarla derribando la catedral edificada por el Hernán, en el año de 1629 ocurrió una terrible inundación que tapó casi por completo la catedral en construcción y también la sacristía, fue entonces cuando los frailes Tomás de Salazar y Miguel de Ávila descubrieron el misterioso sarcófago, los frailes avisaron de este hallazgo al padre superior pero este no supo qué hacer con el, pues las aguas de la inundación no permitían maniobrarlo, así que lo movieron a un lugar donde sólo quedaba el lodo producido por el agua, pasaron los días hasta el agua bajó de nivel y entonces el padre superior preguntó a los frailes si recordaban el lugar exacto inicialmente lo

habían encontrado, estos respondieron que era imposible saberlo ya que el agua impedía reconocer el terreno, el padre superior ordenó a los frailes que limpiaran el sarcófago para así poder averiguar el nombre del difunto que se encontraba dentro y la fecha en que había muerto.
Cuando limpiaron el sarcófago no encontraron dato alguno, pero Fray Miguel se había dado cuenta que la parte baja del hábito de fray Tomás presentaba una rotura, algo como un desgarre, fray Tomás pensó que posiblemente el desgarre se lo produjo con un clavo de los muchos que habían en la construcción e incluso en el sarcófago, pero recordó que cuando terminó de limpiar el sarcófago se sentó sobre él a descansar y sintió como si alguien le hubiese jalado las ropas, nada común.
Por la tarde llegaron a la construcción los arquitectos y el maestro de obras, el padre superior les mostró el extraño sarcófago y dijo no haber encontrado ningún hombre o fecha que les guiara para saber quién había sido enterrado dentro de él, el maestro de obras
tampoco recordó el lugar exacto donde estuvo durante la inundación así que decidieron dejarlo en el lugar en donde estaba hasta que pudieran hablar con las autoridades eclesiásticas y el señor virrey.
 

1. El sarcófago

Crédito: ytimg

Permaneció en el interior de la catedral en construcción, por la tarde-noche, Fermín de Huesca, un joven organista llegó a la catedral para afinar el órgano que había llegado de España esa misma mañana, descubrió el sarcófago y se detuvo tentado por la curiosidad, así que lo inspeccionó y vio que no tenía ninguna descripción, pero descubrió que tenía una hendidura en una esquina de la tapa, por curiosidad se asomó por aquella hendidura para ver su interior, su sorpresa fue enorme, pues escuchó un ruido y vio que algo se movió dentro, se quitó asustado pensando que posiblemente se trataba de una rata y aunque el silencio, las sombras y la soledad hacían mucho más siniestro aquel sarcófago, la curiosidad pudo más que su miedo y nuevamente se acercó e introdujo por la hendidura un pedazo de papel que envolvió a manera de rollo para facilitar su entrada por el agujero, pero cuando creyó que el roedor mordería el papel, sintió un fuerte tirón como si alguien lo hubiese jalado desde el interior, entonces sacó el papel y se sorprendió cuando vio que no tenía mordeduras sino que sus bordes estaban renegridos y cortados, corrió aterrorizado hacia la puerta al tiempo que gritaba: "auxilio auxilio hay alguien dentro del sarcófago".

2. Lo que había visto

Crédito: blogspot

Mientras huía despavorido por los pasillos de la catedral se encontró con el padre superior, quien al verle tan asustado le preguntó cuál era el motivo de su angustia, el joven le respondió que dentro del sarcófago había alguien, le mostró las manchas que tenía el papel pautado pero el superior le dijo que seguramente eran solo su imaginación, aquel joven organista temblando de miedo le dijo que sus palabras eran verdaderas y que por nada en el mundo volvería a acercarse al sarcófago, insistió en decir que dentro de él había algo vivo y entonces se fue a toda prisa, el padre superior alumbrando con un sirio se acercó sin ningún temor al sarcófago, miró que el agujero era muy pequeño pero que había la posibilidad de que a través de el se hubiera introducido algún roedor, así que sin miedo pegó el ojo en aquel agujero al mismo tiempo que intentó alumbrarse con la luz del cirio y de pronto su rostro se mostró aterrorizado. El padre gritó "Dios mio", y después de esto comenzó a rezar rápidamente, retrocediendo poco a poco se alejó de allí.

3. ¿Qué hizo el padre?

Crédito: pfollansbee

Al día siguiente las obras de construcción de la catedral se paralizaron, el franciscano acudió al templo, el franciscano le pidió que explicará lo que creía haber visto dentro del sarcófago pero él no pudo describirlo, lo único que pudo decir es que era algo espantoso y que tampoco sabía si se trataba de un hombre o un animal o que quizá eran ambas cosas, o qué tal vez se trataba de un espíritu maligno que había sido encerrado allí por alguna obra demoníaca, entonces solicitó al santo oficio su intervención para poder sacar del sarcófago la cosa espantosa que ahí se encontraba, el santo tribunal ordenó que nadie entrara a la catedral y que esa misma noche, ellos realizarían un exorcismo, esa noche a puertas cerradas los exorcistas y la santa hermandad llegaron a la catedral y después de los rezos, exorcismos y salmodias religiosas, se ordenó abrir aquel sarcófago.

4. Lo que estaba dentro del sarcófago

Crédito: siame

Los hombres trabajaron arduamente ya que la tapa estaba sellada, pero por fin después de muchos esfuerzos, la tapa cayó al suelo produciendo mil ruidos espantosos como si fueran truenos de una tormenta o alaridos, toda la tierra pareció temblar, una fuerte ráfaga de aire apagó los cirios y faroles, entonces ante la mirada atónita de los frailes y los miembros del santo oficio algo escapó del sarcófago, era algo horrible y sin forma, cuando por fin todo pasó, encendieron los cirios y los faroles, descubrieron entonces que Eloidor Cervantes había muerto de miedo y al seguir alumbrando con el farol miraron tendido en el suelo a fray Antonio de Medina que también estaba muerto, posteriormente uno de los ayudantes hizo otro siniestro descubrimiento, eran unas extrañas huellas sobre él, nadie supo qué decir entonces, el señor obispo tomó la decisión de consultar con sus superiores de España para que lo ilustraran acerca del horrible hecho que todos habían presenciado y cuando estaban a punto de retirarse de aquel lugar otro de los ayudantes se atrevió a mirar en el interior del sarcófago, todos los ojos se volvieron hacia el ataúd de mármol creyendo que se trataba de otro ser espantoso, pero sólo encontraron dos objetos que no hicieron más que aumentar el temor de aquellas gentes, ahí estaba el pedazo del hábito de fray Tomás y el pedazo de papel pautado que introdujo el organista.