5. Suco de cajú

Al pasear por las calles de São Paulo no te puedes perder la oportunidad de comer en un tradicional “lanchonete”, y probar uno de los frescos jugos preparados en el momento. Uno de los más recomendados es el “jugo de cajú”. El cajú es mejor conocido como nuez la India, y al ser combinado con agua y leche condensada se obtiene una deliciosa bebida típicamente brasileña.

6. Tinto colombiano

No estamos hablando de vino tinto (¡cuidado con esa confusión!) El tinto colombiano es café sin leche, que puede ser tomado negro o con algún endulzante. Ideal para beber en el frío clima bogotano.

7. Agua de panela

Otra bebida colombiana perfecta para combatir el frío. El agua de panela es una especie de infusión realizada con agua caliente y panela (no…no es queso). La panela es un producto proveniente de la caña, que no pasa por el proceso de purificación para convertirse en azúcar (en México es llamado piloncillo). Si visitan Bogotá en diciembre, la mejor experiencia es subir al cerro de Monserrate y beber un agua de panela en la feria navideña.

8. Chicha

La chicha es una bebida fermentada de origen colombiano. La tradicional es hecha a base de piña, pero en la actualidad existen distintos sabores como fresa, naranja y otras frutas. Esta bebida estaba prohibida por el gobierno hace unos años, por lo que la gente comenzó a cubrir las botellas de chicha con bolsas de papel para poder beber en las calles. Ahora la chicha dejó de ser ilegal, pero la tradición de cubrirla con la bolsa de papel se conservó. El mejor lugar para probarla es en el Chorro de Quevedo dentro del barrio de La Candelaria, en Bogotá.