Filósofox
Filósofox 506 puntos 30/10/2017 19070 visitas Reportar

.

El conocimiento siempre ha sido poder, toda la historia ha existido la rivalidad entre potencias mundiales por ver quien es mejor en base a la ciencia y tecnología, tenemos como ejemplo la llegada del hombre a la luna, que fue muy polémica debido a que se decía que todo había sido un engaño por parte de Estados Unidos para hacerle creer a la Unión Soviética que ellos estaban más avanzados en tecnología y así imponerse ante ellos.

Las potencias gastan miles de millones de dólares en ciencia por descubrir métodos de como atacar al enemigo pero en muchas ocasiones estos métodos eran realmente aterradores, así que hoy veremos el experimento ruso del sueño, una historia que circula mucho por las redes sociales y que hasta el momento sigue causando impacto cuando la leen, pues revela algunas consecuencias que las personas podríamos sufrir sino dormimos, vayamos a verlas.

1. El comienzo del experimento

La antigua Unión Soviética era uno de los Estados que más invertía en ciencia, algunos de sus experimentos han sido revelados en las últimas décadas pero ten por seguro que otros han quedado ocultos. A finales de los años 40's, en el inicio de la guerra fría, la Unión Soviética llevo un cruel estudio para determinar si el hombre era capaz de vivir sin poder dormir, se había inventado un gas que prometía acabar con el sueño y fue el principal ingrediente del experimento, los científicos seleccionaron a un grupo de cinco presos políticos condenados por traición, se les prometió libertad si eran capaces de vivir sin dormir por 30 días.

2. ¿Cómo se realizó el experimento?

Los 5 presos fueron recluidos en una habitación donde se podía monitorizar sus reacciones y liberar las dosis adecuadas de gas, en la habitación había libros, colchones, agua, comida suficiente para 30 días y un baño, también instalaron un sistema de micrófonos para poder escuchar las conversaciones entre los presos.

3. ¿Qué ocurrió durante el experimento?

Los primeros 5 días pasaron con tranquilidad, hasta que después del 5 día comenzaron a vislumbrarse los efectos del insomnio, los sujetos mantenían conversaciones oscuras sobre hechos traumaticos de sus pasados y los científicos detectaron paranoia en algunos de ellos, después comenzaron a aislarse y no mantener contacto entre ellos, pero si susurraban en los micrófonos cosas sobre los otros sujetos, como queriendo ganar la confianza de los científicos.

4. 9 días después

Tras 9 días transcurridos, uno de los sujetos comenzó a gritar y dar vuelta a la habitación por más de 3 horas, cuando su voz cesó, los científicos creyeron que sus cuerdas vocales pudieron haberse roto, ya que no era capaz de articular palabras, otro de los sujetos comenzó a gritar también, mientras los demás presos comenzaron a arrancar páginas de los libros y a pegarlas en las paredes con sus propias heces, unos minutos más tarde, el que gritaba se cayó y los demás cesaron su actividad, los científicos no volvieron a escuchar nada más en los siguientes 3 días.